sábado, 13 de abril de 2019

IGUALDAD Y LIBERTAD

Dos conceptos, dos principios, dos derechos, dos ideas. Pero tan importantes... sobre todo en un día como el de hoy, el Día Internacional de la Mujer. Igualdad y libertad son dos derechos fundamentales, básicos. Y qué necesitados estamos de ellos en todos los órdenes de la vida, sobre todo las mujeres.
Se ha planteado continuamente una pugna entre libertad e igualdad, buscando la primacía de una sobre otra. Generando la competencia entre ambas y consiguiendo frenar los avances para los colectivos más afectados por la desigualdad como las mujeres. Quizás perdiendo la perspectiva de que los derechos no pueden competir sino colaborar, complementarse, creando una simbiosis entre ambos que será la base para la evolución, para el cambio.
Desde tiempos inmemoriales, la libertad no ha sido un adjetivo asociado a las mujeres, mientras que la igualdad se concretaba en la idea de que todas las mujeres somos idénticas unas a otras, sin plantearse ni tan siquiera la posibilidad de nuestras diferencias individuales. Pero los tiempos cambian, la humanidad avanza, y las mujeres de hoy, aunque a duras penas, conciben la igualdad como el derecho a ser libres para tomar nuestras decisiones. Y la diferencia como la posibilidad de que hombres y mujeres alcancemos objetivos distintos por caminos también distintos.
Pero qué difícil sigue siendo en nuestra querida sociedad que se acepten cosas que parecen tan fundamentales, tan de base. Y sobre todo cuando esos nuevos caminos los plantean las mujeres. A muchas mentes les resulta imposible aceptar que otras, desde recorridos diferentes, propongan soluciones diferentes. Soluciones con una mirada de mujer. Y sobre todo en mundos tan masculinizados como el económico, el mundo de la empresa, el mundo de lo que muchos consideran el verdadero poder, un mundo donde prevalece y campa por sus respetos el modelo social androcéntrico, un mundo donde las mujeres aún no hemos tenido la oportunidad de decir todo lo que tenemos que decir... Las mujeres empresarias hemos escogido un difícil camino en el que todos los días debemos levantarnos preparadas para la lucha, una lucha en un mundo masculino, competitivo, desigual, donde no se acepta que tenemos otra forma de trabajar.
Libertad e Igualdad. No se entienden la una sin la otra. El derecho a la libertad debe presuponer el derecho fundamental a la igualdad, igualdad de género, de oportunidades y de trato. No podemos hablar de igualdad en otro contexto que no sea el de la libertad. Y para las mujeres es más que evidente la relación entre libertad e igualdad y la necesidad de igualdad para poder ejercer plenamente la libertad de ser diferentes.

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